El proyecto de ley sobre derechos menstruales volvió al debate en el Congreso de Colombia luego de que la representante a la Cámara María Fernanda Carrascal defendiera la iniciativa y explicara las diferencias entre la licencia menstrual por razones médicas y los permisos para trabajar desde casa. La propuesta busca establecer condiciones laborales dignas para las mujeres y otras personas que menstrúan, especialmente cuando presentan síntomas que afectan su salud.
La discusión también plantea interrogantes sobre la aplicación de estas medidas en las empresas, en particular en las micro, pequeñas y medianas compañías, que podrían necesitar ajustes operativos para atender las ausencias o reorganizar determinadas funciones.
¿Qué propone el proyecto de ley?
Según la explicación presentada por Carrascal, el artículo 11 contempla un día de incapacidad médica por ciclo menstrual cuando exista un diagnóstico de una enfermedad asociada a una menstruación incapacitante. La medida estaría destinada al reposo y al cuidado de la salud, bajo criterios médicos, y no sería una licencia automática para todas las personas menstruantes.
Por su parte, el artículo 15 propone dos días de trabajo en casa para quienes puedan desempeñar sus funciones mediante teletrabajo, siempre que las labores sean compatibles y exista un acuerdo con el empleador. Se trata de una medida distinta de la incapacidad médica, pues permite continuar trabajando desde otro lugar.
El argumento sobre el uso de estas medidas
Durante su intervención, la congresista presentó cifras de implementación de medidas similares en 28 entidades estatales. Según los datos expuestos, la licencia se utiliza, en promedio, una vez cada cinco meses; en algunos casos, una vez cada tres meses, mientras que en la Superintendencia de la Economía Solidaria se reportó un uso de una vez cada 12 meses.
Carrascal sostuvo que estos registros muestran que la medida no se utiliza necesariamente en todos los ciclos menstruales. También afirmó que su finalidad es ofrecer una opción a quienes experimentan síntomas incapacitantes, sin obligar a las trabajadoras a solicitarla.
Estas cifras corresponden a las entidades mencionadas por la representante y, por sí solas, no permiten establecer cómo sería el uso de la medida en el conjunto del sector privado colombiano.
¿Podría afectar a las pequeñas y medianas empresas?
Uno de los cuestionamientos alrededor de la iniciativa es si los permisos podrían incrementar los costos laborales o incentivar prácticas discriminatorias durante la contratación. Sin embargo, afirmar que el proyecto quebraría empresas o provocaría que se contrate a hombres en lugar de mujeres requiere evidencia económica y laboral que demuestre esa relación.
Para evaluar los posibles efectos sería necesario conocer quién asumiría los costos de las incapacidades, cómo se aplicaría la medida según el tamaño de la empresa, qué mecanismos permitirían organizar los turnos y si se presentarían cambios verificables en la contratación. También sería pertinente medir los beneficios asociados a la salud, el bienestar y la reducción del presentismo laboral, es decir, trabajar pese a estar enfermo.
Educación, salud y protección contra la discriminación
La iniciativa incluye otros componentes, como campañas pedagógicas, formación en salud menstrual, capacitación para personal educativo, investigación científica y promoción de productos menstruales sostenibles. También busca proteger la intimidad de las personas y prevenir la discriminación relacionada con la menstruación.
El proyecto aún debe superar el trámite legislativo
El Proyecto de Ley 020 de 2026 Cámara fue radicado para su discusión legislativa. La ficha oficial de la Cámara permite consultar su identificación y documentación. La propuesta no debe presentarse como una obligación laboral general ya vigente mientras no complete el trámite correspondiente y se convierta en ley. (Cámara de Representantes)
El debate, por tanto, no se limita a decidir si debe existir una licencia menstrual. También exige evaluar cómo proteger la salud de las personas menstruantes, garantizar que los permisos se utilicen bajo las condiciones previstas y evitar que la aplicación de la norma se convierta en motivo de discriminación laboral.




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