El miedo se está volviendo costumbre en las calles de Aguachica. Dos nuevos casos de inseguridad, ocurridos en menos de 24 horas, dejaron claro que el delito no respeta ni horarios, ni zonas, ni personas. La ciudadanía está cansada de promesas y exige resultados reales.
La noche del viernes 11 de julio, una madre y su hija vivieron minutos de terror cuando fueron víctimas de un robo a mano armada justo frente a su vivienda, en plena zona urbana. El hecho ocurrió cerca de las 9:00 p.m., en la carrera 22 con calle 8. Los delincuentes las interceptaron aprovechando lo solo del sector y, sin pensarlo, las encañonaron para quitarles sus pertenencias. Toda la escena quedó grabada por cámaras de seguridad.
Apenas un día después, el sábado 12 de julio, otro intento de asalto volvió a prender las alarmas en el barrio Las Acacias. Esta vez, dos hombres intentaron atracar a una pareja, pero las cosas no salieron como esperaban: uno de los presuntos delincuentes terminó herido tras recibir un disparo por parte de la víctima. Se dice que quien disparó sería un presunto miembro de la fuerza pública que estaba de civil, aunque esta información aún no ha sido confirmada.
El otro atacante logró escapar, dejando una vez más la sensación de impunidad que tanto molesta a la ciudadanía. El hecho se registró a las 10:37 p.m., en una zona donde los vecinos aseguran que no hay patrullajes ni presencia policial constante.
Ambos casos reflejan una situación que ya no es aislada. Cada semana se conocen nuevos robos, atracos y hechos violentos que parecen tener carta libre en el municipio. La comunidad se siente desprotegida y, aunque las autoridades insisten en que se están reforzando los operativos, la gente no ve resultados palpables. Lo que sí se ve es el temor creciendo, y la gente comenzando a tomar justicia por mano propia.






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