En Aguachica, cada vez son más los que le apuestan al deporte como escape al estrés, al calor y a la rutina. Basta con salir temprano en la mañana o esperar que caiga la tarde para ver cómo las alamedas de la avenida Kennedy se llenan de caminantes, ciclistas, trotadores y grupos de running que se toman las calles con energía y entusiasmo. Una señal clara de que el deporte está creciendo en la ciudad y que los ciudadanos buscan espacios para ejercitarse con regularidad.
Pero el crecimiento del deporte también exige condiciones dignas. Este martes en la noche, uno de los grupos de runners solicitó el acompañamiento institucional para poder hacer uso seguro de un carril de la calle Quinta, lo cual fue atendido con apoyo del tránsito que cerró temporalmente el costado sur para garantizar la integridad de los participantes. Sin embargo, no faltaron los desadaptados que, lejos de respetar el cierre, optaron por invadir el sendero peatonal del costado norte en moto.
El problema no fue menor. Varios motociclistas usaron el sendero peatonal como si fuera pista de escape a toda velocidad, sin respeto por quienes caminaban o trotaban por allí. Personas que no participaban del evento, pero que también estaban haciendo ejercicio, se vieron afectadas por esta imprudencia que, más que falta de conciencia, parece una costumbre. A eso se suma la falta de autoridad para frenar este tipo de comportamientos, que ya son pan de cada día.
Lo más indignante del caso fue el descaro. Uno de los deportistas terminó en una acalorada discusión con un motociclista que lo puso en riesgo y como si fuera poco, el que terminó bravo fue el infractor. Porque aquí, en lugar de pedir disculpas, muchos responden su imprudencia con agresividad.




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