En Bogotá, donde hay cerca de 20 mil detenidos en las Unidades de Reacción Inmediatas de Bogotá hay un hacinamiento superior 260%. Cifras que sin embargo no alcanzan a dimensionar la magnitud de la crisis humanitaria que se vive en estos lugares. Olores nauseabundos, comida en mal estado y baños insalubres, son paisaje natural dentro de las URIs.
Zona Hostil, nueva apuesta periodística de kienyke.com, se adentró en las entrañas de estos sitios para evidenciar las inhumanas condiciones en las que se encuentran los detenidos en estos sitios, que a falta de mejor descripción, les llaman ‘cápsulas del infierno’.
Al interior de estos lugares se encuentran sindicados de hurto simple, confesos homicidas y también, en menor medida, víctimas de ‘gancho ciego’: privados de la libertad que aseguran ser inocentes.




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