La falta de empatía por parte de algunas encuestadoras ha generado el malestar de la ciudadanía, quienes denuncian la falta de educación y respeto por parte de estos profesionales durante los censos y encuestas.
Una denuncia puntual ha resaltado la grosería y altanería de una encuestadora en particular, quien se negó a presentarse, no tomó asiento y respondió de manera subjetiva, lo cual distorsionó el resultado de la encuesta.
La ciudadana afectada, quien prefiere mantener su identidad en reserva, expresó que trabaja arduamente a diario y que depende del trabajo informal para cubrir sus necesidades básicas, incluido el pago del arriendo. Durante el proceso de encuesta, la funcionaria demostró una actitud despectiva y poco profesional, lo cual generó una gran inconformidad por parte de la afectada.
La comunidad en general ha manifestado su descontento y ha exigido respeto y humildad por parte de las encuestadoras. Reconocen la importancia de este trabajo para obtener datos precisos y representativos, pero enfatizan que es fundamental que los encuestadores realicen su labor con empatía y respeto hacia los encuestados.
La comunidad hace un llamado a las entidades responsables de la realización de estos censos y encuestas para que promuevan la capacitación adecuada de los encuestadores, enfocándose en la importancia de la empatía, el respeto y la humildad en el trato con la ciudadanía.






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