Un trágico suceso se reportó el martes 21 de julio en Bucaramanga, donde un joven de 18 años y una madre de tres hijos perdieron la vida en un tiroteo en el minimercado Mi Placita, ubicado en el barrio Las Hamacas. La Policía Metropolitana confirmó que ni Cristófer Alexander Rojo Linares ni Ana María Bohórquez Gamboa estaban involucrados en la disputa que desencadenó el ataque, cuyo objetivo era el dueño del negocio.
Cristófer, originario de Venezuela, llegó a Colombia siendo un niño y finalmente se estableció en el municipio de La Belleza, donde completó su bachillerato en el Colegio Integrado Don Bosco. Con el sueño de estudiar Ingeniería de Sistemas, retornó a Bucaramanga decidido a prepararse para la universidad y ayudar a su familia económicamente.
Marielys Linares, tía de Cristófer, recordó su ilusión de ingresar a la universidad. Desde hace dos meses, el joven residía con su madre, su padrastro y sus dos hermanos en el barrio Omagá II, cerca del minimercado donde encontró su trágico destino. Buscando oportunidades laborales, Cristófer había trabajado en una empresa de arepas, pero tras un desacuerdo, decidió aceptar un empleo en el minimercado, donde solo llevaba 12 días desempeñando labores de domiciliario.
La tarde del ataque, Marielys habló con él poco antes de que ocurriera la tragedia. A solo unos minutos de su última conversación, estallaron disparos fuera del establecimiento, lo que llevó a varios vecinos a salir a la calle. Mientras el propietario del minimercado y Ana María eran ayudados, Cristófer, a pesar de sus graves heridas, logró arrastrarse hasta la casa de un antiguo jefe en busca de ayuda. Fue trasladado al Hospital Local del Norte, donde no pudieron salvarlo.
Ana María Bohórquez, de 25 años, era la otra víctima del ataque. Mientras Cristófer realizaba domicilios, ella atendía a los clientes detrás del mostrador. Sus seres queridos defienden su memoria, enfatizando que era una mujer inocente que simplemente trabajaba para mantener a sus hijos. Un mensaje en redes sociales reflejó el dolor por su partida, recordando los sueños frustrados de una vida que prometía mucho.
El ataque ocurrió a las 4:55 p.m., cuando dos hombres en motocicleta dispararon en repetidas ocasiones. Tres personas resultaron heridas y, a pesar de ser llevados de inmediato al hospital, solo se pudo confirmar la muerte de Cristófer y Ana María. El propietario, afectado por tres disparos, logró sobrevivir y se encuentra en proceso de recuperación.
Autoridades locales señalaron que la investigación sugiere un motivo personal relacionado con los dueños del minimercado, descartando vínculos con actividades ilícitas como el microtráfico. La Policía y la Fiscalía están recopilando evidencias y testimonios, mientras las familias de las víctimas claman por respuestas. Marielys expresó el deseo de justicia para Cristófer y Ana María, dos personas que trabajaban y no debieron haber perdido la vida de esa manera.
El cuerpo de Cristófer será trasladado a Trujillo, Venezuela, donde sus familiares le darán el último adiós. Para cubrir los gastos del traslado y los funerales, se habilitó una cuenta en Nequi.






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