Una disputa que se prolongó durante años entre dos adultos mayores culminó en una tragedia la noche del 31 de mayo en Bucaramanga. Lo que comenzó como una discusión, común entre ellos, terminó con uno de los hombres muerto y el otro detenido por las autoridades.
El incidente tuvo lugar en el sector de El Nogal, cerca del barrio San Rafael, donde Rafael Ardila Ojeda, supuesto agresor, se encontró nuevamente con su rival histórico. Según los reportes preliminares de la policía, la tensión acumulada entre ambos hombres resurgió esa noche, desencadenando un enfrentamiento.
Testigos del suceso informaron que la altercada escaló rápidamente, convirtiéndose en una riña violenta. Durante la confrontación, Ardila Ojeda habría utilizado un arma blanca para atacar a la víctima, infligiéndole heridas que condujeron a su fallecimiento.
No obstante, en medio de la pelea, la víctima logró herir a Ardila Ojeda con un machete, causándole una lesión en una de sus piernas. Los gritos y el alboroto alertaron a los vecinos de la zona, quienes contactaron de inmediato a las autoridades y a los servicios de emergencia.
Fuentes cercanas al caso indicaron que el presunto agresor justificó su reacción al afirmar que la víctima «se la tenía montada», refiriéndose a los conflictos que habían mantenido por años. Las autoridades están investigando si existían denuncias previas o antecedentes de enfrentamientos entre ambos hombres.
Tras la riña, Rafael Ardila Ojeda fue trasladado al Hospital Universitario de Santander, donde permanece bajo vigilancia médica por la herida sufrida, al tiempo que está bajo custodia policial mientras se lleva a cabo el proceso judicial.
Paralelamente, unidades de investigación realizaron la inspección técnica del fallecido y comenzaron a recopilar testimonios para reconstruir los momentos previos al homicidio. Hasta el momento, las autoridades no han divulgado la identidad de la víctima.
Los residentes de la zona están aún tratando de procesar lo sucedido. Aquellos que conocían a los involucrados mencionan que las diferencias eran notorias en el vecindario, aunque nadie imaginó que terminarían en un resultado tan trágico.






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