Retirar las cesantías en Colombia debería ser un trámite rápido, transparente y garantizado. Sin embargo, para miles de afiliados, el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) se ha convertido en una pesadilla de negligencia administrativa. Mientras fondos privados como Protección procesan y depositan los fondos directamente en la cuenta bancaria del trabajador en un lapso de 24 horas, el FNA somete a los usuarios a un laberinto de bloqueos técnicos, solicitudes «devueltas» y giros en cero pesos que congelan el dinero de toda una vida.
El truco de las solicitudes devueltas en el FNA
El mal servicio del FNA ha llegado a extremos alarmantes en regiones como el Cesar. Los usuarios denuncian que tras realizar largas filas en puntos de atención como Valledupar e incurrir en costosos viajes de hasta $250.000, la entidad rechaza las solicitudes a última hora bajo el estado de «DEVUELTA». Peor aún, cuando el sistema marca el trámite como «TRAMITADO», el valor de la orden de pago se congela en $0.00, imposibilitando el desembolso real.
FNA vs. Protección: ¿Dónde conviene tener las cesantías?
Para un trabajador desempleado que necesita sus recursos para vivienda o educación, el tiempo es vital. Perder un negocio inmobiliario o verse obligado a pagar multas millonarias por el incumplimiento de arras es la consecuencia directa de confiar el dinero al FNA.
La diferencia con los fondos privados es abismal:
- Fondo Nacional del Ahorro (FNA): Semanas y hasta mese de espera, bloqueos sistemáticos («marcaciones»), traslados obligatorios y nula respuesta a los Derechos de Petición.
- Protección Cesantías: Trámite 100% digital, sin intermediarios, aprobación inmediata y desembolso de la plata en 72 horas directamente a su banco.
La conclusión de los expertos en finanzas y de los consumidores financieros afectados es clara: para proteger su patrimonio, asegurar su vivienda y evitar pérdidas económicas por ineficiencia estatal, no aporte más en el FNA y traslade hoy mismo sus cesantías a un fondo privado como Protección. El ahorro es del trabajador, no de la burocracia.






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