Un accidente fatal ocurrió en la madrugada de este martes 19 de mayo, cobrando la vida de William Suárez Rodríguez, un taxista de 52 años muy querido en su comunidad. El trágico suceso tuvo lugar en el kilómetro 4 de la carretera que conecta Girón con Bucaramanga, cuando Suárez se vio obligado a frenar bruscamente para evitar atropellar a un perro callejero que se cruzó en su camino.
Aproximadamente a las 3:30 de la mañana, el sonido del impacto resonó en la tranquilidad de la zona, alertando a las autoridades que se encontraban de guardia. Al llegar al lugar de los hechos, encontraron el vehículo de matrícula SSX 915 convertido en un amasijo de metal retorcido. Testigos relataron que el taxista, en un acto heroico por salvar al animal, no dudó en detener su marcha, lo que provocó que un camión de carga pesada que circulaba a alta velocidad no pudiera evitar colisionar con él.
Los gritos de desesperación fueron rápidamente respondidos por agentes de tránsito y miembros del Cuerpo de Bomberos, quienes utilizaron herramientas especializadas para liberar a Suárez, quien había quedado atrapado entre el volante y el asiento del conductor. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los paramédicos que llegaron en ambulancias, las graves lesiones en su pecho y cabeza resultaron fatales, y su respiración se detuvo antes de que pudiera ser rescatado de la cabina.
La carretera permaneció cerrada durante varias horas mientras los expertos en criminalística de Bucaramanga realizaban el levantamiento del cuerpo, un proceso que dejó a muchos de sus colegas consternados por la pérdida de quien era conocido como el «móvil 968». Los investigadores gathered las huellas de frenado y revisaron las grabaciones de cámaras de seguridad cercanas para esclarecer los detalles de este lamentable incidente que ha generado luto en el gremio de taxistas de Santander.






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