El fuerte aguacero registrado el día de ayer, 27 de enero, dejó al descubierto una práctica que continúa presentándose en distintos sectores, donde algunas personas sacan bolsas de basura a la vía pública aprovechando la corriente del agua para que estas sean arrastradas.
Esta conducta genera un impacto negativo en el medio ambiente, ya que los residuos terminan obstruyendo el sistema de alcantarillado, contaminando fuentes hídricas y afectando la imagen del entorno urbano. Como consecuencia, varias alcantarillas se rebosan y en algunos puntos incluso se levantan, provocando inundaciones y riesgos para peatones y conductores.
Además del daño ambiental, la acumulación de desechos favorece la aparición de malos olores, la proliferación de plagas y posibles focos de infección, representando un riesgo para la salud pública, especialmente durante la temporada de lluvias.
Ante esta situación, se hace un llamado tanto a la ciudadanía para que adopte una disposición responsable de los residuos sólidos como a las autoridades competentes para que refuercen los controles, campañas de sensibilización y acciones que permitan mitigar esta problemática ambiental y urbana.






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