La violencia continúa causando estragos en Floridablanca. Este miércoles 14 de enero, un nuevo asesinato, que parece un ajuste de cuentas, tuvo lugar en el sector de La Cumbre. Juan Diego Acelas Anaya, de 19 años, conocido como ‘Pachin’, fue brutalmente asesinado en la intersección de la carrera 3E y calle 26A durante la tarde-noche.
A las 8:08 p.m., dos individuos, vestidos de negro y en motocicleta, abordaron a Acelas. Sin aviso previo, el pasajero disparó múltiples veces en su espalda, dejándolo sin vida en plena calle. Tras perpetrar el ataque, los agresores huyeron rápidamente, mientras que vecinos y familiares intentaban brindarle ayuda sin éxito.
El homicidio de Acelas ha generado una profunda preocupación en la comunidad, ya que es el segundo asesinato en el área de La Cumbre en lo que va de 2026. Las autoridades han activado un operativo para localizar a los responsables; sin embargo, hasta ahora no se han realizado detenidos.
Posibles vínculos con el narcotráfico
De acuerdo con declaraciones de sus familiares, Juan Diego había recibido amenazas de un grupo criminal denominado ‘Los Primos’, aparentemente por disputas en el narcotráfico. En la inspección del cadáver, las autoridades encontraron un arma de fuego artesanal y varias bolsas con marihuana. También se recogió un proyectil calibre 9 mm y un cartucho, lo que refuerza la teoría de un ajuste de cuentas vinculado al tráfico de drogas.
Abandonado en el lugar del crimen, Acelas tenía antecedentes penales y hasta noviembre de 2025 estuvo en una correccional de menores en Medellín. Asimismo, su teléfono móvil fue encontrado en la escena, lo que podría proporcionar más información sobre el caso.
Un aumento alarmante en la violencia
Este homicidio se añade a una serie de crímenes en La Cumbre. Solo diez días antes, el 4 de enero, otro asesinato impactó a la zona: Jorge Luis López Lozada, un conocido barista del Atlético Bucaramanga, fue asesinado por sicarios, y su muerte aún no ha sido esclarecida. En diciembre, la comunidad ya había sufrido con los asesinatos de Pablo Javier Gómez y Junior Antonio Galíndez, ambos también presuntamente relacionados con ajustes de cuentas por narcotráfico.
La población de La Cumbre, históricamente afectada por la violencia, demanda justicia mientras las autoridades prosiguen con las investigaciones para abordar el creciente problema de la criminalidad en la región.






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