Los conductores que diariamente transitan por la carrera Séptima han manifestado su inconformidad ante los constantes trancones que se presentan, especialmente en el tramo frente al colegio Jorge Eliécer Gaitán, donde la presencia de vendedores ambulantes ha reducido considerablemente el espacio disponible para la circulación vehicular.
La vía, ya de por sí angosta, se ve aún más afectada por la instalación de carpas y puestos informales que invaden parte de la calzada, generando congestión durante gran parte del día, en especial en horas pico de entrada y salida escolar.
“Es un caos todos los días. Los carros no caben, los buses deben detenerse en doble fila, y muchas veces los estudiantes deben bajarse en medio de los vehículos. Esto no solo es incómodo, sino peligroso”, señaló Martha Ruiz, conductora habitual de la zona.
Los ciudadanos hacen un llamado urgente al director del Tránsito Municipal para que se llegue a un acuerdo con los comerciantes informales y se les reubique en un espacio donde puedan ejercer su actividad sin afectar la movilidad. La comunidad espera una pronta solución que permita recuperar la fluidez vial y evitar mayores complicaciones.






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