Más de 40 días han pasado sin noticias sobre José Alfonso Campo Ramírez, un comerciante y prestamista de 72 años que fue secuestrado en Manaure, Cesar. Ante la falta de información sobre su paradero, su familia exige una prueba de supervivencia y una mayor urgencia en las acciones por parte de las autoridades encargadas de la investigación.
El 25 de septiembre, un grupo armado irrumpió en un establecimiento público mientras Campo se encontraba en compañía de amigos, obligándolo a entrar en un vehículo bajo amenazas, lo que dejó a los presentes en estado de shock. Desde ese momento, su rastro se ha perdido. Las investigaciones iniciales llevadas a cabo por la Policía y el Ejército han logrado identificar una posible ruta de escape hacia El Plan, en La Guajira, pero los avances en el caso aparecen limitados tras más de un mes de indagaciones. Hasta ahora, no se ha registrado ninguna reivindicación del secuestro por parte de grupos delincuenciales, ni se ha tenido contacto con la familia del comerciante.
Uno de los mayores temores de sus seres queridos es el estado de salud de Campo Ramírez, quien necesita un tratamiento médico diario que incluye nueve medicamentos esenciales como Eutirox, Lansoprazol y Cardioaspirina, además de un dispositivo especializado para su apnea del sueño. Su hija, Yoselin Campo, expresó su preocupación: “No hemos tenido ninguna comunicación sobre su estado de salud, su paradero o por qué lo capturaron. No sabemos nada”.
Yoselin también destacó que su padre nunca había recibido amenazas previas y por lo tanto se movía sin medidas de seguridad en la localidad. Ante la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades, la familia ha hecho un llamado a la intervención de las instancias correspondientes. Aunque se ha tenido conocimiento de un acercamiento entre el alcalde local, Juan Carlos Araujo, y el Ministerio de Defensa, los familiares critican la falta de acciones concretas y estrategias claras en la búsqueda de Campo Ramírez.




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