Juan Diego Sosa Ruiz, un joven de 20 años, sufrió un grave accidente en la madrugada del 5 de junio de 2026, mientras se dirigía a su trabajo en un call center ubicado en la Zona Franca de Floridablanca. Tras perder la ruta hacia su destino, decidió solicitar una moto mediante una aplicación. El incidente ocurrió en la vía que conecta Bucaramanga y Girón, específicamente en el sector Coordinadora, donde el vehículo se estrelló contra un árbol. El conductor del mototaxi perdió la vida en el acto, mientras que Juan Diego resultó gravemente herido y, casi cinco meses después, aún se encuentra en proceso de recuperación.
María Isabel Ruiz Maza, madre de Juan Diego, llegó poco después del accidente y se encontró con la trágica escena: el conductor fallecido y su hijo en estado crítico. Al revisar el celular de su hijo, los agentes de tránsito le entregaron el dispositivo y ella pudo ver que había solicitado el servicio a través de la aplicación inDrive. Al examinar la documentación de la moto, se percató de que tanto el Soat como la revisión técnico-mecánica estaban vencidos desde febrero. María Isabel cuestionó la eficacia de los filtros de seguridad de la plataforma y mencionó que la situación de la carretera se complicó por las recientes lluvias y la humedad. Las causas del accidente se encuentran actualmente bajo investigación.
Desde ese día, Juan Diego ha sido atendido en varias clínicas debido a la gravedad de sus lesiones. Su madre detalló que el impacto le provocó múltiples fracturas en el fémur izquierdo, además de complicaciones pulmonares, sangrados internos y daños en otros órganos. Después de recibir atención en la Clínica de Girón, fue trasladado al Hospital Universitario de Santander, donde permaneció hasta el 21 de junio. Posteriormente, pasó cerca de dos meses en la Clínica Chicamocha y finalmente fue atendido en el Hospital Internacional de Colombia. Actualmente, continúa su rehabilitación en casa.
En relación a su estado de salud, la mayor preocupación de su madre son los riñones. El 21 de octubre, un especialista advirtió que Juan Diego podría requerir diálisis si su situación no mejora. “Es un riesgo constante, ya que si interrumpe la medicación anticoagulante puede sufrir una tromboembolia pulmonar, pero esos mismos medicamentos complican el sangrado que ha tenido en su pierna”, explicó María Isabel, quien debe estar atenta a cualquier señal de alarma. La situación emocional de su hijo también la inquieta, pues Juan Diego presenta síntomas de depresión y momentos de confusión. Por ello, ella busca apoyo psicológico para su recuperación.
Antes del accidente, Juan Diego era un joven con una vida activa, que disfrutaba del fútbol y tenía sueños de estudiar idiomas, además de contribuir al hogar que comparte con su madre y dos hermanos. Hoy, se encuentra incapacitado y depende del cuidado de su familia.
La familia ha reportado el accidente a la aplicación y ha enviado documentación médica, informes de incapacidades y recibos de gastos, pero según María Isabel, la respuesta sobre las pólizas de seguros ha sido insatisfactoria. “No estamos pidiendo nada sin fundamento; queremos claridad en las respuestas”, reclamó. Ella prefiere obtener información sin recurrir a acciones legales, aunque no descarta esta opción si la situación lo requiere. Actualmente, está recibiendo asesoría de un abogado especializado en accidentes de tránsito.
El abogado penalista Juan Camilo Rodríguez sostuvo que la situación es compleja, ya que las plataformas generalmente se presentan como intermediarias, lo que genera incertidumbre sobre su responsabilidad civil. Aunque considera que hay responsabilidades, subrayó que no son automáticas y que cualquier reclamación tendría que pasar por un proceso judicial que podría implicar instancias superiores.
Por ahora, Juan Diego sigue en casa, bajo medicación y monitorización médica, a la espera de una mejora de sus riñones.





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