La interrupción del transporte fluvial entre Cerro de Burgos en Bolívar y Gamarra en Cesar ha generado preocupación en las comunidades locales. La empresa encargada de operar las chalupas ha decidido suspender indefinidamente el servicio debido a presiones extorsivas, presuntamente provenientes de un grupo armado ilegal.
Según fuentes de la zona, los responsables de la operación recibieron amenazas y exigencias económicas que superaban la capacidad financiera de la empresa. Ante esta situación, se tomó la decisión de retirar las embarcaciones de la ruta hasta que existan condiciones seguras para garantizar la prestación del servicio.
Esta medida afecta significativamente a las comunidades ribereñas del río Magdalena, ya que las chalupas son un medio fundamental para desplazarse entre los diferentes puntos de la zona, especialmente para temas laborales, comerciales y acceso a servicios. La suspensión también preocupa a los comerciantes y habitantes de los puertos, ya que la interrupción del transporte podría impactar directamente en la actividad económica de la región al dificultar el traslado de pasajeros y mercancías.
Las comunidades están en alerta ante la influencia negativa de los grupos armados ilegales en actividades esenciales para la población civil. Las autoridades deberán investigar el origen de las amenazas y tomar medidas para restablecer las condiciones de seguridad que permitan reanudar el transporte fluvial entre Cerro de Burgos y Gamarra, una conexión vital para los habitantes de esta zona limítrofe entre Bolívar y Cesar.

Ir al contenido