Siete millones de colombianos en riesgo cardiovascular para 2026

0
5

Durante la conmemoración del Día Mundial del Corazón 2026, se pone de manifiesto la preocupante situación de las enfermedades cardiovasculares en Colombia. Según el boletín especial de la Cuenta de Alto Costo, más de siete millones de personas en el país conviven con condiciones que aumentan su riesgo cardiovascular. Esto representa un desafío importante, ya que los niveles de control clínico distan de las metas tanto a nivel internacional como nacional.

Uno de los datos alarmantes revelados en el informe es que 7,074,181 colombianos presentan al menos una de las tres condiciones determinantes del riesgo cardiovascular: hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 o enfermedad renal crónica. Además, el 43.04 % de esta población sufre de dos o más de estas enfermedades simultáneamente, lo cual complica su manejo clínico y aumenta el riesgo de eventos graves.

La Federación Mundial del Corazón y la Organización Mundial de la Salud advierten que cada 3 segundos muere una persona en el mundo por causas potencialmente evitables, siendo las enfermedades cardiovasculares la principal causa de mortalidad a nivel global. Sin embargo, los indicadores de control de factores de riesgo en Colombia continúan lejos de las metas recomendadas.

Es preocupante que el 44% de las personas con hipertensión desconozcan su diagnóstico, y de aquellos que sí lo conocen, solo el 23% logra mantener bajo control su presión arterial. En cuanto a la diabetes, menos del 50% de la población logra un control glucémico adecuado, lo que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

La coexistencia de varias enfermedades en un mismo individuo, como la hipertensión, diabetes y enfermedad renal crónica, requiere un abordaje clínico integral. Además, se evidencian diferencias regionales en los indicadores de control de factores de riesgo, donde la Amazonía y la Orinoquía presentan resultados menos favorables.

Para afrontar estos desafíos, se hace hincapié en la importancia de fortalecer el enfoque integral y mejorar el seguimiento longitudinal de los pacientes. Es imperativo cerrar las brechas regionales y adoptar esquemas integrados con metas medibles que garanticen la continuidad en el monitoreo y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. Las autoridades de salud deben priorizar intervenciones donde la brecha de control sea mayor, con el objetivo de mostrar avances significativos para el próximo Día Mundial del Corazón. La gestión clínica y administrativa debe traducirse en una reducción efectiva de la carga cardiovascular en la población colombiana.