Tras una jornada de alteraciones del orden público en Santa Marta y Ciénaga, el Gobierno ha anunciado la llegada de más de 600 policías y la militarización de la zona. Estos refuerzos se han implementado luego de que se registraran hechos violentos, como la quema de vehículos, ataques armados a establecimientos comerciales e intimidaciones que han afectado la actividad económica y la movilidad en la región.
El presidente Abelardo de la Espriella comunicó estas medidas al término de un Consejo Extraordinario de Seguridad en el Batallón Córdova, donde se evaluó la situación y se acordaron acciones para recuperar el control territorial. Se destacan la militarización de Santa Marta, el aumento del pie de fuerza con más de 600 policías y la extensión de refuerzos a Ciénaga.
Durante los disturbios, varios vehículos fueron incendiados y se reportaron disparos contra varios establecimientos comerciales. Como resultado, nueve personas fueron capturadas y puestas a disposición de las autoridades judiciales para futuras investigaciones y procesos de judicialización.
El presidente De la Espriella ha señalado que estos actos violentos buscan generar temor entre la población, afectar el comercio y alterar la vida cotidiana de los habitantes. Además, ha mencionado estructuras como ‘Pinocho’, ‘Patiliso’, ‘Flash’ o ‘Comando’, y ‘Jacob’ o ‘Comando 45’, a quienes se les vincula con las acciones de intimidación.
Las autoridades continuarán con labores de inteligencia, investigación y persecución para establecer responsabilidades y dar con los responsables de estos actos violentos. La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, y el alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, están trabajando en conjunto con la Fuerza Pública y organismos de seguridad para mantener la seguridad en la zona.
El objetivo de estas medidas es garantizar la seguridad de los residentes, comerciantes y visitantes, así como permitir que las actividades económicas y sociales se desarrollen con normalidad. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las autoridades, especialmente ante la posible acción de estructuras armadas que han sido señaladas de ejercer presión en la región.

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