La indignación crece en Aguachica tras conocerse la denuncia de una familia que perdió a su ser querido por la falta de atención oportuna de las ambulancias. El hecho ocurrido la semana pasada, cuando el hombre presentaba graves dificultades respiratorias y necesitaba ser trasladado con urgencia a un centro asistencial. Sin embargo, a pesar de múltiples llamados, ninguna empresa prestadora del servicio respondió de manera efectiva.
La situación ha desatado un fuerte rechazo ciudadano, pues la familia asegura que al comunicarse con las líneas de emergencia, la respuesta fue negativa con el argumento de que el servicio solo está habilitado para accidentes de tránsito. Incluso, se conoció que en algunos casos se exige el pago de 160 mil pesos para atender este tipo de traslados, lo que deja en evidencia la falta de regulación y control frente a un servicio que debería ser prioritario para salvar vidas.
Mientras la familia buscaba alternativas bajo la lluvia y la desesperación, el paciente continuaba en estado crítico. La impotencia se agravó cuando, tras insistir, se les sugirió que dijeran que se trataba de un accidente para que la ambulancia acudiera, lo que demuestra un preocupante vacío en la atención de emergencias médicas en el municipio. Al final, el esfuerzo fue en vano: el hombre falleció esperando una ayuda que nunca llegó.
Este caso deja al descubierto una problemática que va más allá de una mala coordinación: el servicio de ambulancias en Aguachica parece haberse convertido en un negocio, donde el dinero define quién vive y quién no. Las autoridades locales y de salud aún no se pronuncian de manera contundente, mientras la comunidad exige soluciones reales para evitar que esta tragedia se repita.




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