Con escoba en mano, voluntad y un poco de pintura, líderes comunitarios, vecinos del sector y personal de empresas de aseo, unieron fuerzas para darle vida al parque de la urbanización Ciudadela La Paz, una zona que se ha visto enmarcado por la inseguridad. La jornada contó con apoyo de la Policía Comunitaria, se puso en marcha esta actividad que incluyó limpieza, podas, embellecimiento y reutilización de llantas para delimitar espacios.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para recuperar entornos que por su deterioro, se han convertido en terreno fértil para la delincuencia y el consumo de drogas. Con acciones simples pero efectivas, como la siembra y recuperación de zonas verdes, se busca devolverle a la comunidad lugares seguros donde los niños puedan jugar y los vecinos convivir sin miedo.
Paralelamente, en la institución educativa San Miguel, en el barrio María Eugenia Bajo, se desarrolló una jornada de prevención antidrogas enfocada en los más jóvenes. A través de charlas, entrega de volantes y dinámicas de sensibilización, se promovió el uso positivo del tiempo libre y valores como el respeto, la tolerancia y la resolución pacífica de conflictos. Estas actividades buscan blindar los entornos escolares frente al consumo de sustancias y situaciones de violencia.
Durante la jornada también se socializaron programas comunitarios que impulsa la Policía, como redes de apoyo y frentes de seguridad, y se entregó información útil sobre canales de contacto para reportar emergencias. En total, unas 200 personas participaron y se beneficiaron de estas acciones, que apuntan a que parques y colegios dejen de ser terreno de nadie para convertirse en espacios vivos al servicio de la comunidad.




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