La madrugada del domingo, la vida de Paola Ortiz cambió por completo. Mientras dormía en su vivienda, ubicada en el barrio Cordillera, un incendio se desató sin previo aviso. El humo y el calor la despertaron justo a tiempo para poder salir con vida. Las llamas no dieron tregua y en cuestión de minutos, su casa fue consumida totalmente por el fuego, dejando solo cenizas y la angustia de haberlo perdido todo.
El cuerpo de bomberos acudió rápidamente al lugar, ubicado en la calle 16 Norte con carrera 31, tras recibir el reporte a las 3:09 a.m. La emergencia fue controlada en menos de 20 minutos gracias al accionar de dos unidades operativas y un vehículo cisterna. Sin embargo, aunque el fuego fue apagado, fue imposible rescatar ni un solo bien material de la vivienda en donde reside normalmente con tres menores de edad.
Ahora, Paola enfrenta una nueva batalla: levantarse desde cero. Sin cama, ropa, ni enseres básicos, solo le queda aferrarse a la esperanza y a la solidaridad de quienes puedan tenderle una mano. La comunidad ha comenzado a movilizarse, y cualquier ayuda, por mínima que sea, será una luz en medio de tanta oscuridad. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo comunicándose al número 320 798 2768. Hoy por ella, mañana por cualquiera. Porque cuando el fuego arrasa, solo queda el calor humano para volver a empezar.




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