Este 16 de julio, Aguachica se viste de devoción para rendir homenaje a la Virgen del Carmen, la patrona de los conductores, los viajeros y de quienes, día a día, encomendados a su fe, salen a buscar el sustento por las vías del país. Hoy no solo es una fecha simbólica, es una jornada donde la fe se toma las calles, los corazones y hasta los motores.
Durante los últimos nueve días, la comunidad católica vivió una novena especial en la Capilla Nuestra Señora del Carmen. Cada noche, un párroco diferente guio las reflexiones, generando un ambiente de unidad entre distintas parroquias del municipio. Una verdadera fiesta espiritual, donde no solo se oró, también se compartieron abrazos, intenciones y esperanza.
El broche de oro de esta novena fue la presencia de Monseñor Orlando Olave Villanoba, Obispo de la Diócesis de Ocaña, quien presidió la última jornada de oración y acompañó a los feligreses con un mensaje cargado de paz, fe y sentido comunitario. Su visita no solo elevó la espiritualidad de la celebración, sino que fortaleció los lazos entre iglesia y ciudadanía.
Hoy, desde horas de la mañana, se lleva a cabo la tradicional procesión por las calles del municipio con la imagen de la Virgen, y en la tarde, como es costumbre, tendrá lugar la esperada bendición de los vehículos, un acto simbólico pero profundamente sentido, que se realizará en la calle Quinta, a la altura de la carrera 39, justo donde está ubicado el altar de la Virgen. Allí, decenas de conductores se acercarán con sus motos, carros y hasta bicicletas, buscando ese resguardo divino para los caminos que vendrán.
Y aunque algunas costumbres se han ido apagando, lo que sigue vivo es el amor por la Virgen del Carmen, esa madre que, según sus devotos, nunca abandona al que la invoca con devoción.
Pero que sea Monseñor Orlando Olave, quien nos dé en esta mañana ese mensaje
Escuchemos también por parte del padre Ferney Ballesteros, de cómo se preparó la comunidad religiosa para esta celebración




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