En lo que va del mes, Aguachica ha registrado un preocupante aumento de riñas callejeras, enfrentamientos verbales y alteraciones al orden público, muchos de ellos asociados al consumo excesivo de alcohol. Las autoridades locales han encendido las alarmas, señalando que la falta de tolerancia entre ciudadanos se está convirtiendo en un problema creciente que afecta la convivencia.
La Policía ha intervenido en múltiples ocasiones en espacios públicos, fiestas barriales y establecimientos nocturnos, donde la ingesta de licor ha derivado en peleas y agresiones físicas. En algunos casos, incluso han resultado personas heridas o con afectaciones psicológicas por amenazas o actos violentos.
Según fuentes del hospital local, los fines de semana se duplican las atenciones por lesiones relacionadas con riñas. “No se trata solo de beber, sino de cómo el licor potencia reacciones agresivas en situaciones que deberían resolverse con diálogo”, explicó un vocero de la Secretaría de Salud.
Ante este panorama, las autoridades hacen un llamado urgente a la comunidad para promover una cultura de respeto, tolerancia y autocontrol. “La violencia no puede seguir siendo la respuesta frente a un desacuerdo. Necesitamos que Aguachica recupere su espíritu pacífico y solidario”, declaró un portavoz de la Alcaldía.
Además, se está invitando a los líderes de barrio, comerciantes y organizadores de eventos sociales a fomentar espacios seguros y responsables. También se evalúa reforzar los controles a la venta de licor y aumentar los patrullajes preventivos en zonas con mayor incidencia. La ciudadanía, por su parte, pide más campañas educativas y espacios de diálogo comunitario para abordar estas problemáticas desde la raíz. Porque, como afirman muchos aguachiquenses: “Sin respeto y sin tolerancia, no hay paz posible”.




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