La irresponsabilidad al conducir parece ser una enfermedad que aqueja a Aguachica. Ver a la ciudadanía violar las normas de tránsito en cantidades es digno de participar en los récords Guinness, pues el municipio se perfila como uno de los que más infracciones comete.
Es muy común observar cómo el sobrecupo en motos se desborda, a no basta con transportar a dos parrilleros, sino que en cualquier espacio donde se pueda llevar a alguien más, ahí es subido. Tal fue el caso evidenciado sobre la Calle Quinta, donde una familia además de llevar a tres adultos, se las ingenió para movilizar a dos menores que no superan los cuatro o cinco años de edad.
Lo que llama la atención es la tranquilidad con la que lo hacen, pues uno de los menores se encontraba en el tanque del vehículo y la otra menor era llevada a un costado, agarrada solo con un brazo. Es inigualable la irresponsabilidad, ya que por evitar realizar dos viajes o pagar el transporte, exponen sus vidas y las de los niños en las vías.
La ciudadanía parece no prever cualquier situación de riesgo que se pueda presentar, como que algún otro irresponsable los choque, la dificultad que aumenta para maniobrar y otras variables más que harían de un mínimo error un accidente fatal.
Ya es hora de que toda la comunidad se responsabilice de sus actos y tome conciencia sobre la importancia de respetar las normas y reglamentaciones de tránsito, que no están hechas de adorno, sino para prevenir siniestros y salvaguardar la integridad de todos.




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