María del Pilar Moreno, una joven de 25 años, residente en el barrio La Unión del municipio de Aguachica, atraviesa actualmente por una delicada situación de convivencia comunitaria en su lugar de residencia. Del pilar Moreno el pasado domingo 15 de enero alrededor de la 1:00 de la tarde, fue víctima de una brutal golpiza en su vivienda por parte de un hombre de 55 años, de test morena, residente también en el mismo sector con quien manifiesta desde hace algún tiempo atrás mantiene mala comunicación.
Hace aproximadamente un año se dio comienzo a la problemática, debido a que existió según lo manifestado, un mal entendido que involucró la familiaridad del señor situación que ella niega haber sufrido, según la denunciante desde entonces iniciaron los actos de agresiones verbales por parte del señor hacia ella.
En el mes de diciembre la situación se volvió más compleja, cada vez eran más repetitivos los actos de ofensas verbales, hasta que, el pasado 15 de enero en estado de ebriedad el señor atentó contra la integridad física de la joven mientras se encontraba en su casa propinándole una fuerte golpiza, la joven mujer recibió un golpe en la mandíbula zona izquierda de la cara, por lo que tuvo que ser remitida para atención médica, acción que le dejó tres puntos internos en el cachete, acto seguido la toma del cabello y la domina en el suelo para causarle dos patadas en la espalda, la joven en defensa le proporciona una cachetada.
Aunque en el lugar de los hechos hizo la Policía, estos no detuvieron al señor, sin embargo, fueron quienes trasladaron a la mujer hasta el Hospital José David Padilla Villafañe, en el cual apareció hasta el día 17 de enero, fecha en la que debido a todo lo acontecido estableció una demanda contra del agresor ante la Fiscalía seccional Aguachica, manifiesta que el hoy atacante contrademandó el proceso.
La joven, madre de una niña de cuatro años expresa sentir miedo pues los actos de agresiones verbales se siguen evidenciando cada vez más, hasta el punto de recibir amenazas que atentan contra su vida y la de su familia, una adulta mayor, abuela de la víctima, quien el día del encuentro violento recibió fuertes ofensas por parte del señor. Las amenazas son tan impetuosas que hasta los familiares del señor han manifestado atentar contra la joven de 25 años.






Ir al contenido