
Por: Juan Andrés Mahecha Villamarín
La liberación a las vacunas por COVID-19 que recibió Novak Djokovic ha generado gran malestar en Australia. Actualmente, en el país se han impuesto fuertes medidas con el fin de frenar el impacto del virus, que mantienen a los ciudadanos estáticos en el país oa visitantes alejados de este, por lo que la decisión no ha caído nada bien.
Como se había establecido, todos los jugadores y personal del torneo (Open de Australia) deberían estar vacunados o recibir uno de estos permisos para unirse a la competencia. Sin embargo, esta decisión, a pesar de ser legítima, ha sido fuente de críticas hacia los políticos, autoridades del torneo y al mismo jugador.
Autoridades han señalado que no se trata de un caso de favoritismo o trato especial con Djokovic. Craig Tiley, director del torneo, aseguró que al menos 26 jugadores pidieron una de estas exenciones médicas, de las cuales, “un puñado” fueron concedidas bajo las disposiciones impuestas por los reguladores federales.
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“Lo pusimos extremadamente difícil para los solicitantes, para garantizar que el proceso era el correcto (…)”, señaló Tiley, además, señaló que también buscaban la independencia por parte de expertos médicos. No obstante, el gobierno nacional ya se manifestó al respecto, aclarando que el tenista debe demostrar al entrar al país que en efecto este no puede ser vacunado.
Cabe recordar que el pasado 1 de noviembre, en Australia se impusieron fuertes restricciones sanitarias para poder controlar la pandemia. En estas se contemplan que solo residentes permanentes, con ciudadanía o familiar en primer grado pueden entrar al país, vacunas como la Sputnik no es válida dentro del país y se deben tener el esquema completo de vacunación de las aprobadas (Moderna, Pfizer, entre otras ).
Fuente consultada: BBC/GobMX
Imagen: Instagram Nole




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