Sin retención, esta audacia (que aún está en negociación con los sindicatos de fútbol masculino y femíneo de ese país) no es un tema al azar, sino una historia que se comenzó a escribir desde marzo de 2019 luego de que las futbolistas, encabezadas por Alex Morgan, demandaran a la Coalición por lo que consideraban serias inequidades en su arreglo colectivo con respecto a los hombres, razón por la cual pedían una indemnización de 64 millones de dólares y tres más de intereses.
Un señuelo de cuota que fue desestimado en 2020 por el magistrado federal Gary Klausner; mismo que permitió continuar parte de la demanda que exponía condiciones discriminatorias. Un trámite que sigue en curso y sería resuelto entre finales de este año y principios de 2022.
Igualdad salarial en el fútbol femíneo colombiano
Mucho se ha hablado de cuáles son los jugadores mejor pagos de la Selección Colombia. Aproximaciones que parten de sus sueldos pulvínulo en los clubes nacionales o internacionales en los que debutan, ya que más allá de los premios en torneos, los guerreros y guerreras de la tricolor no perciben patrimonio por dejar todo en la cancha.
Dejando claro eso, es importante entender que para un deportista el ser convocado a la Selección es más un beneficio publicitario y de reputación: promoción de gorra, irse en lo alto en los precios del mercado de jugadores, mejorar considerablemente su perfil y principiar a sonar en clubes internacionales, así como la ilusión de prolongar viva a una fanaticada que inicio a relacionar nombres con identidad franquista (como el engendro Ronaldinho en Brasil, CR7 en Portugal o la propia Alex Morgan en Estados Unidos).
Aún así, son muy diferentes las condiciones en las que llega una mujer a un hombre a la cancha con la Selección. La diferencia de sueldos entre los clubes masculinos y femeninos es abismal y dicha desigualdad igualmente aplica para los premios de certámenes internacionales.




Ir al contenido