EL AGUA Y EL MORROCOY

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Por: Héctor Hernando Garcia


+Aguachica tuvo la desgracia de que fuera bautizada con este nombre, prácticamente el que lo hizo, la maldijo, porque después de 270 años sigue sin agua. No porque no haya, sino porque los alcaldes no han dado la talla para solucionar este grave problema. Es inconcebible, que mientras los demás pueblos del Sur del Cesar, incluyendo los caseríos, tengan agua todos los días y con algunas excepciones cada dos o tres días, en Aguachica tengamos que esperar hasta quince, veinte o más días sin el precioso líquido, esto es una falta de respeto con el pueblo y demuestra, además la total falta de sentido de pertenencia de sus gobernantes, parecería que no fueran oriundos de esta sufrida y aguantadora tierra. Para lo que si son buenos es para hacer sus campañas políticas, donde abunda el guaro, el tamal, los mercaditos, las tejas, el zinc, el cemento y los billetes de 50 mil, las promesas y el carrusel, entre otros. Como se puede ver, son bastante recursivos. Cuando se acercan las elecciones saludan a Raimundo y todo el mundo, exhiben su mejor sonrisa, se vuelven amables y cordiales, visitan los barrios y los caseríos, haciendo promesas a granel, que nunca cumplen.

Para acabar de completarla no sé a quién, le dio por escoger al morrocoy como símbolo de este municipio, porque si analizamos con ojo crítico, el pueblo morrocoyero tiene una concha que da pavor. Se puede ver en las campañas políticas, como la gente anda detrás de los candidatos como humildes borregos, a ver que beneficio personal logran, sin entender que lo que se debe buscar es el bien común y no el particular ¿Por qué no les exigen a los candidatos que se comprometan ante Notaria a solucionar el grave problema del agua? Porque claro, si lo hacen, pueden ser expulsados del movimiento y se quedan sin chanfaina.

En alguna ocasión que un grupo de ciudadanos que nos duele esta tierra, organizamos una protesta para exigir la solución al problema del agua, a la cual asistí y cuyo punto de partida fue la calle quinta con carrera veinte, solo se logró reunir veinte personas, y eso que un líder comunitario del gremio de los moto taxistas, los exhortaba a que acompañaran la marcha pacífica, ni uno solo quiso hacerlo, esto demuestra una vez más la concha de morrocoy que tienen un gran número de ciudadanos, si es que así se les puede llamar. Pero eso sí, cuando el Junior o el Nacional ganan un partido, salen como locas, 400 o más, gritando y exponiendo a sus pequeños hijos, que los llevan encaramados en estos peligrosos aparatos durante estas ruidosas manifestaciones.

Otro caso que vale la pena mencionar, es lo que nos sucedió cuando hicimos una denuncia a la Superintendencia de Servicios Públicos, sobre lo que estaba sucediendo con el agua en esta ciudad, donde mostramos con fotografías los carro tanques con agua tratada, que la empresa del acueducto, le vendía a Consol y algunas petroleras, en la cual se incluía también un informe técnico, elaborado por un ingeniero experto en acueductos, donde se demostraba que el caudal de agua que baja de la montaña, era suficiente para surtir de agua a la población al menos día por medio. La respuesta de la Superintendencia fue favorable a la empresa, o sea que estuvieron de acuerdo con que la empresa siguiera vendiendo el agua, que nos pertenece por derecho propio.

Esto da a entender algo que sabemos los colombianos de sobra, y es que la corrupción ha permeado a todos los entes de control en el país. Es triste y lamentable que estas cosas sucedan. Como es posible que se dé prioridad a las empresas, que bien pueden traer agua del río Magdalena o de otro lugar, y no se tenga en cuenta el padecimiento, por falta de agua que tenemos los pobladores de Aguachica. Por otro lado, da la impresión que lo que se quiere es demostrar que la Empresa de Servicios Públicos de Aguachica no es viable y de esta forma justificar su venta, para que la empresa privada venga y solucione el problema que le que le quedo grande a la clase dirigente, y por supuesto hagan ochas y panochas con las tarifas y le saquen hasta la sangre al pueblo morrocoyero para poder pagar los servicios. Para la muestra un botón, los cobros por consumo de energía en diciembre de 2018 se dispararon, nos están atracando sin que no haya intervención de la Superintendencia de Servicios Públicos, que se ha convertido en un nido de burócratas, que para lo único que sirven es para cobrar el sueldo.

En alguna ocasión que tuve la oportunidad de asistir a un programa en la Emisora Campo Serrano, donde se tocó tangencialmente el problema del agua, un caro amigo mío, hizo referencia a que Aguachica era una ciudad región, a lo cual le repliqué que se hablara de ciudad región el día que su clase dirigente solucionara el problema del agua. Quien quiere venir a invertir en una ciudad que ni agua tiene, ni un matadero municipal, ni casa de la cultura, es absurdo. Sin embargo, hay algunos utópicos que proponen a Aguachica como capital de un nuevo departamento, como dicen en la Región Caribe, se mandan cáscara.

Para terminar, hago una invitación a los ciudadanos para que utilicen los mecanismos de participación ciudadana, como la protesta, el plantón, la manifestación, para exigir a la administración, como va a solucionar este grave problema, al fin y al cabo, el actual alcalde lo prometió durante su campaña a la alcaldía. El alcalde que tenga capacidad de gestión, sentido de pertenencia y verdadero amor por su tierra, y de solución a esta problemática, pasara a la historia como el mejor alcalde de Aguachica.

Aguachica. Cesar. Colombia.