El cesar, ¿un desierto exprés?

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Oscar Hernán Pallares Ropero

En febrero del año pasado, desde Aguachica, el presidente Santos amenazó a las autoridades  ambientales del Cesar por supuestas trabas que le estaban poniendo a la Ruta del Sol, Sector II. “No se por qué motivo esos trámites están estancados, pero ya di la orden de que se deben resolver en 10 días, si no, la Nación asumirá esa facultad y otorgaremos esos permisos”. El sabía que no tenía la facultad de hacerlo, pero sabía más que con su orden de dictador, conseguiría que las autoridades les concedieran las licencias que no se podían conceder, porque de otorgárseles, se atentaba contra el ecosistema del departamento. En Ibagué acabó de anunciar que recortará los tiempos y los procesos de su otorgamiento para que las empresas no tuvieran demoras (estorbos) en el otorgamiento de las licencias.


La intención es modificar la Ley 1450, artículo 224, de 2011, mediante un decreto. El decreto rebajaría de 10 a 5 días el tiempo para solicitar conceptos técnicos que permitan evaluar las solicitudes de licencias. La ley establece que las entidades tendrán 30 días para emitir y enviar los conceptos solicitados, mientras que el decreto que se cocina en contra del medio ambiente rebaja dicho tiempo a 15 días.

La malicia colombiana detectó el entuerto al aire y bautizó las medidas como “licencias exprés”, que ha levantado  olas de protestas entre los ambientalistas y sectores democráticos de la nación.

DICE @YOLIGRILLA EN EL ESPECTADOR,  QUE “DESDE LA ADMINISTRACIÓN DE URIBE ESTÁN INTENTANDO IMPLEMENTAR LAS LICENCIAS AMBIENTALES EXPRÉS Y ELIMINAR LA CONSULTA PREVIA, CON EL INCONVENIENTE DE QUE ES INCONSTITUCIONAL. LO SABEN Y POR LO TANTO LLEVAN MESES PLANEANDO CÓMO SALTARSE LA LEY PARA IMPONERLO”. A SU VEZ, EL SENADOR JORGE ROBLEDO EXPLICA QUE “LAS LICENCIAS AMBIENTALES NO EXISTEN EN COLOMBIA Y EN EL MUNDO PARA ESTORBARLES A LAS EMPRESAS QUE HACEN LAS COSAS BIEN, SINO PARA PROTEGERNOS DE LAS QUE LO HACEN MAL, POR INCAPACIDAD O POR MALA FE”.  POR SU PARTE, NOTICIAS UNO REVELÓ QUE EN COLOMBIA ARRANCÓ LA FERIA DE TÍTULOS MINEROS DEL GOBIERNO SANTOS.

El decreto que permitiría otorgar licencias exprés debe tener muy preocupado al secretario del ambiente del Cesar, Andrés Felipe Meza, debido a que, en estos momentos, en el departamento hay 400 mil hectáreas con títulos mineros y 700 mil están a la espera, de las 2.200.000 hectáreas que existen. Carlos Mario Jiménez (desapareceran acuiferos en el cesar) cita estas palabras del secretario: “En estos momentos hay explotaciones que están causando daño en el centro del Cesar, de acuerdo a un estudio realizado por la Gobernación, en un tiempo determinado se terminarán los acuíferos”. “Todas nuestras fuentes de acueductos municipales se encuentran en alto riesgo por la presencia de actividades mineras: río San Alberto (San Alberto), quebrada Torcoroma (San Martín), quebrada Los Besotes (Aguachica), quebrada Singararé (Pelaya), quebradas Arroyo Hondo y La Floresta (Pailitas), quebrada San Pedro (Curumaní); ríos Magiriaimo, Manaure, Chiriaimo, Sosoria, en riesgo en la parte alta por la presencia de hierro y cobre en Serranía de Perijá”.

Si los acuíferos del Cesar están en peligro, y en las zonas mineras la desolación ambiental es evidente existiendo las licencias ambientales, con la vigencia del decreto, es probable que estemos  a puertas de que el Cesar sea un desierto  exprés.

PRIMER RECREO: Hasta el presidente Santos sabe que una ley no puede cambiarse por decreto; también sabía que no podía objetar un Acto Legislativo; y a pesar de ello piensa hacer lo primero y ya el Consejo de Estado le dijo que lo segundo era una arbitrariedad jurídica premeditada. Si lo sabe, ¿por qué lo hace de todos modos?

El truco, explica el senador Robledo, es aprobar proyectos con las licencias exprés ilegales, las cuales quedarían vigentes así después el decreto se caiga por ilegal.

SEGUNDO RECREO: Entre tanto, nuestro (¿?) Bosque el Agüil sigue perdiéndose para siempre ante la omisión complaciente de las autoridades responsables de preservarlo.

CACHADERA DE CLASE: Dos libros que vale la pena que especialmente los maestros lean en este receso escolar de una semana que se aproxima: Uno de historia de Colombia, para todos: “Colombia Siglo XX: 1886-1934”, de José  Fernando Ocampo. Imperdonable no conocer de nosotros mismos. El otro es una novela,también para todos, pero con temática para matemáticos: “El tío Petros y la conjetura de Goldbach”, de Apostolos Dioxadis.