En un preocupante giro de los acontecimientos, tres periodistas se encuentran bajo amenaza y acoso en línea luego de haber publicado información crítica sobre el influencer Luis Villa, alias «Westcol», y su controvertida publicación en redes sociales sobre maltrato animal, según informó la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en su cuenta de Twitter.
La polémica se desató a raíz de una imagen compartida por Villa, en la que se mostraba a un gallinazo con una cuerda alrededor de su cuello, acompañada por la pregunta: «Nueva mascota. ¿Cómo le ponemos?» Esta publicación generó una ola de críticas por parte de diversos sectores, incluyendo a periodistas de medios como Publimetro y Última Hora Col.
El día de ayer, Westcol atacó públicamente a la periodista Eliana Peñaloza de Publimetro, desacreditando su labor periodística y utilizando expresiones denigrantes hacia ella. Desde entonces, Peñaloza ha recibido más de 400 mensajes insultantes y amenazas de muerte, lo que la llevó a poner su cuenta en modo privado para proteger su integridad.
Luz Lancheros, también periodista de Publimetro, ha sido objeto de amenazas similares luego de expresar su solidaridad con su colega y criticar las acciones de Westcol en las redes sociales. Las amenazas contra Lancheros incluyen fotomontajes de su imagen en un ataúd y mensajes ofensivos sobre su apariencia física.
Esta situación es alarmante, ya que pone en riesgo la vida y la integridad de las periodistas afectadas. Según la sentencia T-087 de 2023 de la Corte Constitucional, las agresiones en línea contra mujeres periodistas pueden desencadenar otras formas de violencia, incluyendo agresiones físicas.
Además, el pasado 6 de febrero, Westcol amenazó a otro periodista durante una transmisión en vivo por haber publicado una nota sobre este mismo tema en Última Hora Col. La intimidación fue tal que el periodista se vio obligado a cerrar todas sus cuentas de redes sociales y cambiar su número de teléfono.
La FLIP hace un llamado urgente a la Fiscalía General de la Nación para que investigue las amenazas dirigidas a los periodistas y sancione a los responsables. Es crucial establecer precedentes judiciales sólidos para disuadir futuros ataques contra la prensa y proteger la libertad de expresión en el país.