ACCU AUC

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Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU)


Las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) fueron el principal grupo paramilitar regional que precedió a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y que contribuyó con otros ocho grupos de autodefensas campesinas regionales y otras 34 estructuras paramilitares para la conformación de las mismas. Conformadas las AUC, se convirtió en la principal estructura de esta organización, ya que estaba comandada directamente por los hermanos Carlos y Vicente Castaño Gil, líderes tradicionales de esta organización. Se desmovilizó el 10 de marzo del año 2006, bajo el mando de Rodrigo Tovar Pupo alias “Jorge 40”, siendo la última estructura de las AUC en desmovilizarse.

Historia

Las ACCU empezaron como el grupo de autodefensas de la familia Castaño Gil, siendo esta organización una disidencia del primer grupo paramilitar de Colombia: Muerte a Secuestradores (MAS). Estaba comandado por Carlos y Fidel Castaño Gil. Durante la década de 1980 pasó por un período de transición en el cual tuvo varios nombres, como Frente Paramilitar Independiente de Liberación (FPIL). Al igual que otros nacientes grupos regionales de autodefensas, pertenecieron a la Alianza Americana Anticomunista (TripleA)
En 1989, tras la muerte de Jesús Castaño, padre de los hermanos Castaño, quien murió de un infarto mientras permanecía secuestrado por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tomó el nombre de Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, esta vez bajo los solidos objetivos de perseguir a las guerrillas de las FARC, EPL y al Movimiento 19 de abril (M-19). En sus inicios operó en los departamentos de Antioquia, Chocó, y Córdoba, y estableció su cuartel en el Urabá antioqueño. Se desmovilizó por primera vez, en 1991, tras una negociación con el gobierno de César Gaviria.
En 1992, el grupo de los Castaño resurge con el nombre de Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar), en alianza con narcotraficantes enemigos de Pablo Escobar, para llevar a cabo una guerra contra el capo, el cual los estaba persiguiendo. Durante este período de transición, la organización colaboró con la justicia Colombiana para neutralizar a Escobar, y debido al éxito del Bloque de Búsqueda, que contribuyó a la realización de este objetivo, retomó el nombre de Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá y pertenecieron al proyecto de las CONVIVIR al igual que otros 8 grupos regionales contrainsurgentes como las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC), las Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio (ACMM), entre otros. El proyecto fue promovido por el entonces presidente César Gaviria, con el respaldo de 27 gobernadores, entre los cuales está el entonces gobernador de Antioquia Álvaro Uribe Vélez, y consistió en brindarle una facción legal a los grupos de contrainsurgencia para hacerle frente al creciente accionar guerrillero.
En 1993, la organización promomovió la creación de 34 estructuras paramilitares en todo el territorio nacional para fortalecer sus vínculos y cooperar con los otros 8 grupos de contrainsurgencia ubicados en otras zonas del país. Estas estructuras estaban organizadas de la siguiente manera:
1 Bloque: el Bloque Élmer Cárdenas, conformado por 3 frentes.
15 Bloques-Frente (contaban con números conformados por 1.000 a 3.000 miembros cada uno).
10 Frentes de 50 a 500 hombres cada uno.
2 compañías cooperativas cada una con 3 Frentes.
Ese mismo año Fidel Castaño fue asesinado por la guerrilla del EPL, y el mando de la organización es asumido por su hermano Carlos.
En 1996, el gobierno de Ernesto Samper, clausura el proyecto de las CONVIVIR, y le pide a los grupos paramilitares entregar las armas, y ante la negativa de algunos estos, estos se vuelven clandestinos y el 18 de abril de 1997 se agrupan en una facción paramilitar aparentemente centralizada.
[editar]En las AUC
Al conformarse las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), las 43 estructuras paramilitares existentes (Autodefensas, Bloques y Frentes) conservaron sus nombres y organización, más sin embargo el cuartel de la organización estaba establecido en el Urabá antioqueño, donde operaban las ACCU, lo cual despertó sus diferencias con las otras estruturas de la organización por lo que se deduce que fue una posible descentralización la principal causa del conflicto interno que había entre los jefes paramilitares; sumándose a esto el hecho de que las ACCU manifestaban a la opinión pública ser la dirección central de las AUC, y según testimonios de Jefes de otras estructuras paramilitares, las ACCU estaban interviniendo en los asuntos internos de sus organizaciones.
El grupo estaba comandado por Carlos Castaño, por lo que se dice que este era el máximo líder de las AUC, sin embargo cuando este desapareció, su hermano Vicente dijo en el año 2005 en una entrevista que él había asumido el mando de las ACCU y de las AUC, pero tras su misteriosa desaparición, después de suponerse sobre su posible responsabilidad en la presunta muerte de su hermano Carlos, el mando es asumido por Jorge 40, quien era el jefe del Bloque Norte de las AUC. Se desmovilizó el 10 de marzo del año 2006 entregando 2200 hombres e igual número de armas.

Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)

Las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) fue una organización paramilitar de extrema derecha1 que participó en el conflicto armado en Colombia. Se consolidaron como agrupación paramilitar a finales de la década de 19901 y su principal objetivo era, en principio, combatir a la guerrilla de las FARC en varias regiones de Colombia, aquellas que estaban controladas por varias facciones del grupo guerrillero.
Las Autodefensas Unidas de Colombia fueron clasificadas como una organización terrorista por el Gobierno de Colombia, la Unión Europea2 y por los Estados Unidos.3 Bajo la bandera de combatir a las guerrillas comunistas, las AUC recibieron el apoyo soterrado de políticos, militares, ganaderos, empresarios y personas del común;4 muchas de estas personas alegaron un supuesto «abandono estatal».4
Durante su existencia como organización paramilitar, las Autodefensas fueron responsables de cientos de asesinatos a personas civiles5 y miembros de comunidades campesinas.6 Las masacres y los asesinatos selectivos también formaron parte del accionar violento; sindicalistas,7 personas civiles y hasta secuestrados resultaron abatidos, en varios casos, por órdenes de altos mandos como Salvatore Mancuso.8 Otros hechos violentos como el desplazamiento forzado a miembros de varias comunidades generaron repudio y, en algunos casos, denuncias a organismos nacionales e internacionales;9 la intimidación, el acoso y la fuerza militar por parte de facciones guerrilleras, eran los principales métodos utilizados para el despojo de tierras, una actividad que representó el 44% de los desalojos originados en el país, según la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES).10 El narcotráfico también representó un objetivo, debido a que proporcionaba una fuente de ingresos y autosostenimiento para «financiar una guerra antisubversiva».11 De la misma manera que la extorsión y el secuestro se citaron como actividades rentables, según unas confesiones del entonces comandante en jefe, Carlos Castaño Gil: «No puedo negar que ocasionalmente me veo obligado a exigir aportes a los propietarios de bienes en las regiones donde las AUC ofrecen seguridad para la inversión y explotación de los recursos». 12
Tras un polémico proceso de desmovilización liderado por el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe, varios de sus principales miembros terminaron siendo extraditados como narcotraficantes a los Estados Unidos, y posteriormente juzgados.13 Después de la culminación del proceso en 2006, varios integrantes de las Autodefensas incurrieron nuevamente en su accionar delictivo, por lo que conformaron varios grupos insurgentes denominados bandas criminales emergentes (bacrim),14 entre ellas, las Águilas Negras.15

 Arma Menor

ACCU AUC

Fuente Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá y Autodefensas Unidas de Colombia