http://joanpa.com/news/2010/12/genericos-si-pero-intercambiables

Genéricos sí, pero intercambiables

Si se sigue olvidando la calidad integral de los tratamientos que se suministran por pensar sólo en menores costos, terminará sacrificándose el bienestar de la población.

Los médicos no persistimos en prescribir medicamentos originales por ‘esnobs’, o porque recibamos ‘dádivas’ de la industria, como insisten algunos resentidos, o porque queramos que se quiebre el sistema de salud. Podrán existir casos, sin duda, pero los galenos actúan fundados en el principio de ‘beneficencia’ para sus pacientes y saben que en Colombia no hay ‘genéricos intercambiables’, como sí existen en los Estados Unidos, Europa, Japón o algunos países latinoamericanos.

¿Qué quiere decir ‘terapéuticamente intercambiable’?: que puede reemplazarse el medicamento original por el genérico sin duda alguna, pues el segundo demostró ante la autoridad competente mediante ‘pruebas de equivalencia’, que es tan eficaz y seguro como el innovador.

 

Infortunadamente a pesar que el Ministerio de Salud en 2001 -hoy de la Protección Social-, ordenó al Invima establecer los listados de medicamentos a los que debería hacérsele este tipo de estudios y actualizarlo cada dos años, le indicó que tenía que definir los estándares de las pruebas de equivalencia terapéutica y certificar a la red de laboratorios que las harían, además de exigirlas a partir de ese momento para la autorización de nuevos registros sanitarios, en casi diez años de vigencia de las normas, no ha hecho ninguna de esas tareas amparándose sólo en la certificación de Buena Prácticas de Manufactura.

 

Y aunque para un grupo de medicamentos es suficiente sólo con las BPM, para otros importantes grupos no es así, como desde hace muchos años lo establecen la OMS, la FDA norteamericana o la Emea europea.
Tener el mismo principio activo no significa que dos productos sean iguales, pues diferencias tecnológicas pueden hacer que la liberación del medicamento sea más lenta en unos que en otros, o que requiera menos tomas al día, o que tengan compuestos que disminuyen sus efectos negativos, etc.

 

No es lo mismo un antiinflamatorio con ‘cubierta entérica’ que protege la mucosa estomacal y evita hemorragias y úlceras, que el mismo principio activo ‘pelado’ que sí las produce; ni un jarabe que los niños lo toman porque sabe bien, que otro con el mismo principio activo que por su sabor amargo hace que abandonen el tratamiento; los ejemplos serían interminables.

 

Los productos que tienen el mismo principio activo pueden tener precios diferentes, no sólo porque los innovadores cargan con el peso de la investigación y de su introducción al mercado y los otros no, sino porque pueden tener características y diferencias considerables en su calidad intrínseca.

La resistencia de los médicos a prescribir indiscriminadamente copias genéricas, lo que refleja en muchos casos es falta de confianza, cuando por su práctica diaria evidencian diferencias terapéuticas y desiguales efectos sobre el bienestar de sus pacientes.

A estas alturas debo dejar claro, que los medicamentos genéricos intercambiables de calidad son necesarios para cualquier sistema de salud y que en casi todos los países desarrollados del mundo se utilizan masivamente para mejorar el acceso a los tratamientos; también, que en nuestro país hay quienes producen medicamentos genéricos de calidad, seguros y eficaces. Así mismo, debo insistir, que en tanto dos medicamentos no sean comprobadamente idénticos e intercambiables, no puede decirse de ninguna manera, que son iguales.

Para desmedro de la industria farmacéutica y de los distribuidores en Colombia, algunas EPS vienen importando masivamente copias genéricas de la China o Asia para disminuir costos, y han venido montando operadores logísticos, distribuidores y maquiladores de medicamentos, en otra clara señal de integración vertical, tal como lo señalaba con preocupación por estos días el representante a la Cámara, Simón Gaviria. Ha sido queja frecuente de los Directores hospitalarios, que cuando sus instituciones no son de la red propia de algunas EPS, los pacientes les llegan ‘con la bolsita de medicamentos’ para sus tratamientos, o que la Administradora les exige tener un stock de sus productos.

 

No cabe duda que se hace necesaria la intervención de la agencia de control sanitario para asegurar la calidad de estos productos, de manera que los millones de usuarios del sistema de salud puedan, como lo ha dicho el Ministro Santamaría en varias ocasiones, acceder a los servicios de salud con calidad y equidad.

Finalmente, siempre se olvida que el Plan Obligatorio de Salud nunca se actualizó integral y técnicamente en más de 15 años. Es que simplemente muchas enfermedades no pueden tratarse con fármacos obsoletos, aunque sean más baratos. ¿Qué médico medianamente responsable trataría, por ejemplo, el cáncer con medicamentos de hace dos décadas si conoce que hay mejores? Dados los avances de la ciencia, hay nuevas alternativas para tratar las enfermedades de mejor manera y con mejores resultados, por lo que hoy muchos tratamientos sólo pueden hacerse usando medicamentos innovadores que no tienen copias genéricas.

 

Y en muchos casos, sólo el medicamento innovador de última generación puede ofrecer mejores tasas de sobrevida ante enfermedades como el cáncer, el Sida u otros padecimientos graves o catastróficos; o sólo el medicamento innovador puede ofrecer una mejor calidad de vida y disminuir complicaciones. Recuérdese que aunque los genéricos aún sean de muy buena calidad, están por lo menos 20 años atrás de los medicamentos innovadores. Así que prescribiendo sólo copias genéricas, incluso siendo estas muy buenas, simplemente ya no son pertinentes para ciertos tipos de tratamientos.

Justamente, el problema de los medicamentos no es sólo de precios o de instar a los médicos para que formulen copias genéricas; la eficacia e intercambiabilidad de los mismos, y su pertinencia, son también cruciales. En el caso de los medicamentos e insumos médicos, si seguimos olvidando la calidad integral de los tratamientos que se suministran por pensar sólo en menores costos, terminará pagándose la cuenta dos veces y sacrificándose el bienestar de la población, que en últimas, es la razón de ser del Sistema.

Por: portafolio.com.co

Reparación de lavadoras en Bucaramanga